El domingo fuimos con Gaby a ver UPA, una película argentina al autocine del Parque Centenario provisto por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. De más esta decir que la experiencia del autocine fue muy divertida. ¿De qué trata? Los propios directores de UPA! presentan la película como una burla a cierto cine argentino reciente. En los hechos, la película narra el intento de filmar un work in progress, ante una invitación del festival de Tromso (que existe y queda en Noruega). Todo va de mal en peor por culpa de la falta de medios, los problemas propios de todo rodaje y los egos y el narcisismo de los participantes
Si bien la cámara en mano me dio un poco de naúseas al principio (no es tanto como el proyecto de Blair Witch, ojo) la peli en general me pareció muy buena como reflexión sobre el qué hacer del cine nacional en la actualidad. Las actuaciones, exageradas a propósito sin duda, son dignas de disfrutar y los diálogos muy divertidos. Calificación: recomendable, me gusta el nuevo post Nuevo Cine Argentino
Fui a ver Expiación, deseo y pecado el viernes con Matt, adaptación de la novela de Ian McEwan, y con corte de luz incluído en medio de la película
Por suerte el Village tiene grupo electrógeno.
¿De qué trata? La película comienza en Inglaterra en 1935. Bajo la sombra de la Segunda Guerra Mundial, una niña llamada Briony Tallis y su familia viven una riqueza y privilegio en su enorme mansión victoriana. Mientras la familia se reúne para el fin de semana, la combinación de agobiante calor y emociones largamente reprimidas que se acercan a la superficie crean una ominosa sensación de amenaza y peligro. Briony, escritora precoz, es una niña con una imaginación muy vívida. Debido a una serie de malentendidos catastróficos, acusa a Robbie Turner, el hijo del ama de llaves y amante de su hermana Cecilia, de un crimen que no cometió. Esta acusación destruye el recién encontrado amor de Robbie y Cecilia y dramáticamente altera el curso de sus vidas.
La historia retrata un amor imposible a través de una narración sólida, con el aporte de excelentes actores (se lucen James McAvoy y Keira Knightley como los héroes románticos Cecilia y Robbie, así como la joven Saoirse Ronan como la imaginativa y despiadada Briony). El libro pinta ser excelente, la película quizás decae en ciertas partes, en especial en la larga escena de la guerra, lograda, no hay duda, pero incomparable al climax que se vive en la mansión victoriana al momento de la acusación. A partir de ahí la peli gira sobre sí misma hasta agotar sus posibilidades, con idas y vuelta. La musicalización es realmente espectacular, en todo momento de la película, la máquina de escribir que acompaña el relato de la pequeña fue un recurso muy efectivo. Calificación: ++ buena.
El martes fui a ver a Sweeney Tood, la última película de Tim Burton, protagonizada por su su esposa, el actor de Snape de Harry Potter, “Borat” y por supuesto su actor fetiche Johnny Deep. La historia se basa en un musical estrenado hace 20 años que a su vez se inspiró en la presunta vida de un barbero asesino. Resulta imposible, por más esfuerzo que se haga, convencer a oídos medianamente cautos de que Johnny Depp y Helena Bonham Carter pueden cantar. Y ni que hablar del resto de los actores. Más allá de la fabulosa destreza de Burton para pincelar las escenas, me queda la sensación de que a esta película le hubieran ido mejor unos diálogos hablados y menos canto forzado. Ah, y no tiene nada que envidiarle a Tarantino: los chorros de sangre superan a Kill Bill por lejos. Calificación: buena, tirando a muy buena. ¡Me encanta Tim Burton!
¿De qué trata? Basada en el musical de Stephen Sondheim. El argumento de Sweeney Todd procede de un motivo folclórico antiguo. Es la historia de un barbero asesino que ha protagonizado varias obras inglesas desde mediados del siglo XIX. Haciendo uso de una navaja de afeitar, el barbero degolla a sus víctimas y, en algunas versiones del relato, su amiga y cómplice, Margery (o Nellie) Lovett, hace empanadas de los cadáveres, que sirve a los inocentes clientes de su taberna.
El domingo fui a ver El amor en los tiempos del cólera, adaptación caprichosa de la novela de Gabriel García Márquez. Dirigida por Mike Newell (Harry Potter, Cuatro bodas y un funeral, y mucho más) y protagonizada por Javier Bardem, la película fue rodada principalmente en la ciudad de Cartagena de Indias y cuenta con la participación de actores de diversos países (Brasil, Italia, España, etc).
El juves fui a ver Solas, con las actuaciones de Leonor Manso y Julieta Díaz y dirección de Alicia Zanca (Arlequín, servidor de dos patrones, Sueño de una noche de verano, largo etc.). La obra es la adaptación de la película española (1999) del mismo nombre, que retrata sobre la incomunicación entre una madre y una hija provincianas.